RAPE

Datos de interés y hábitat

El rape común o rape blanco (Lophius piscatorius) y el rape negro o rojo (Lophius budegassa) son las dos especies, ambas de la familia de los lógidos, que se encuentran en los mercados con más frecuencia. Se clasifican en función del color de su peritoneo, la membrana que recubre su intestino, por lo que, a simple vista, no es fácil distinguirlos. Posee una gran cabeza, ancha, plana, en la que se sitúa una enorme boca con mandíbula prominente, recorrida por dientes curvados, afilados y fuertes. Cuerpo con el tronco cónico, cuya sección disminuye progresivamente hasta la cola. Coloración variable, aunque el cuerpo es de color pardo rojizo o grisáceo, con numerosas manchas oscuras. Puede alcanzar 2 m de longitud y pesar hasta 40 kg. Especie bentónica que vive en toda la plataforma e inicio del talud continental, desde el litoral hasta más allá de los 1000 m de profundidad. Generalmente se encuentra pegada el suelo y, en ocasiones, semienterrada en fondos fangosos y arenosos. Sus principales áreas de distribución son el Mediterráneo y el Atlántico, en el que las zonas de captura para el rape común se extienden desde el Golfo de Guinea hasta el Mar de Barents; y las del rape rojizo o negro, van desde el Senegal a Gran Bretaña. Los aparejos más utilizados para la captura de rape son el arrastre, el palangre y el trasmallo.

Valoración nutricional

Estamos ante un pescado blanco o magro, con un contenido graso muy bajo (0,3 g por 100 g de porción comestible), por lo que su valor calórico es muy reducido. Por el contrario, su aporte proteico es importante y resulta una buena fuente de vitaminas del grupo B, concretamente de cobalamina y niacina. En cuanto a minerales aporta selenio, fósforo y en menor proporción hierro. Por lo tanto, es un producto indicado para cualquier persona, especialmente para aquellas que sigan dietas hipocalóricas y mujeres embarazadas. Además, es un pescado muy cotizado por la exquisitez de su carne suave, sin espinas, y con un sabor que recuerda al marisco.