LENGUADO

Datos de interés y hábitat

El lenguado (solea solea y solea senegalensis), pertenece a la familia Soleidae y son una de las muchas especies de peces planos que viven en océanos tropicales y subtropicales. Al igual que otros peces planos, el lenguado es ovalado, aplanado por los lados y posee una boca dentada con labios protráctiles. Los ojos son pequeños y están cerca de la boca El costado superior del lenguado toma un color arenoso oscuro, para mimetizarse con el fondo marino, mientras que el otro, en contacto con el fondo del mar, es blanco. Una de sus cualidades más destacadas es que puede mimetizarse cambiando de color para adaptarse a su entorno, adquiriendo la tonalidad de la arena o las piedras en las que habita. Puede alcanzar los 50 cm de longitud y un peso de 2 o 3 kg. Es un pez de costumbres bentónicas, que vive siempre en aguas litorales, no llegando casi nunca más allá de 200 m de profundidad, entre 10 y 70 m, principalmente. A veces se le puede encontrar en puertos, rías y estuarios, hasta el límite de las aguas dulces. Nocturno, sedentario, se entierra generalmente durante el día, perfectamente camuflado en el fondo en el que vive, para defenderse de sus depredadores. Se alimenta por la noche, especialmente de invertebrados y pequeños crustáceos. Su área de distribución es el Atlántico Nororiental: de Cenagal y las islas Canarias a Escandinavia. También común en el Canal de la Mancha, Mar del Norte, al oeste del Báltico y por el Mediterráneo.

Valoración nutricional

El lenguado es un pescado blanco (1,3 g de lípidos por 100 g de porción comestible), de carne magra muy apreciada. El contenido en ácidos grasos poliinsaturados omega 3 es moderado. El contenido de proteínas es discreto (16,5 g por cada 100 g de porción comestible) siendo, en cualquier caso, una proteína de alto valor biológico. Entre los minerales, destacan en primer lugar por orden; el selenio, fósforo y yodo; siendo, finalmente, los aportes de magnesio, hierro y potasio muy inferiores a los anteriores. Respecto a las vitaminas, el aporte más significativo es el de la vitamina B12. Una ración contiene algo más de la mitad de las ingestas recomendadas al día para esta vitamina. A esta aportación le siguen también los de niacina, piridoxina, tiamina y riboflavina en menor medida.